viernes, 27 de agosto de 2010

JAJAJA.

Es algo difícil de explicar, después de todo, la esperanza creo que nunca la perderé. No, no es cuestión de medir en cantidad todo lo que estaría dispuesta a dar por su nombre, no porque sea algo imposible, si no porque es lo más incoherente que podría llegar a hacer jamás, a parte de insensato con respecto a mi propia felicidad.
Lo siento pero, que no se le ocurra a nadie nunca que vaya a rendirme, dudo, dudo mucho de mi capacidad de aguantar todo lo malo que me depara esta situación, sin contar todo cuanto he sufrido ya, dudo mucho de mí.
Pero a la hora de plantar cara, mis miedos [que no son pocos] se desvanecen, no mr flaquean las piernas como yo me temía y soporto más de lo que me he llegado a imaginar, y no: no se me puede apodar con el adejtivo 'valiente', me faltan muchas cosas para llegar a serlo; algún día, puede que lo adquiera de mi madre, que fuérte es.. , aunque la tenacidad conseguida de mi padre la conseguí hace un año. Pero el día que llegue quiero estar preparada, estoy segura de que lo estaré porque si de luchar se trata, creo tener un puesto bastante alto en el ranquing. Quiero poder decir cuando deje de ser atolondrada y joven que: mereció la pena intentarlo, porque luché por lo que sentía...

No hay comentarios:

Publicar un comentario